El guerrero pule su corazón y mente, al punto de no caer en la oscuridad de un corazón confundido.
martes
Pedaleando
Acabo de llegar de un paseo en bicicleta. Fuimos desde Salinetas hasta Ikea y viceversa. Cabe destacar que hacia más de dos años que yo no me montaba encima de uno de esos trastos con dos ruedas, por lo que tuve que aprender a manejar la bicicleta del padre de un amigo. Los cambios de marcha y de velocidad eran parecidos a un coche de carreras dos botones en cada lado uno para subir y otro para bajar, tuve que adivinar cual era cual. Al principio, no estaba del todo seguro de como iba acabar la noche. Sin embargo, cuando llegamos a Ikea ya le había cogido el truco e iba como la seda. Me sentí muy vivo al sentir el viento en mi cara cuando bajábamos por la rampa de las naves, cuando volvimos no quería parar así que fuimos hasta Melenara y vuelta. Estoy muy sudado y me siento genial, creo que voy a tener que volver a poner a punto mi vieja Mountain Bike.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario