lunes

Pero nunca muere...

Hace bastante tiempo que no hago esto. Escribir para mí era simplemente una manera de poner por escrito todo lo que pasaba por mi mente y no podía organizar.

Pero llega un momento en tu vida en que todo parece funcionar he incluso puede que sea lo más parecido a la felicidad que has sentido alguna vez. Sin embargo, nada es eterno en esta vida, y por alguna circunstancia casual que se interpone en tu camino te das cuenta de que la vida pasa y tú sigues atorado en la misma espiral de rutina que cuando escribías aquellos textos perdidos en la memoria de un cubo de basura. En ese momento piensas: ¿Cómo ha podido pasar tanto tiempo?, pero no encuentras respuesta, tal vez has estado demasiado ocupado haciendo planes que nunca pondrás en marcha o, tal vez, te has estado regocijando en tu pasado, proclamando al cielo que te devuelva esos días perdidos por una mente aterrada disfrazada de corazón roto. Y mientras piensas en una solución el tiempo sigue pasando.

El mundo no espera por nadie, quizá la vida de otra persona te haya demostrado que el tiempo pasa y que, muy a tu pesar, todo cambia y no puedes ser dueño de todas las opciones. Quizás en un universo paralelo estas palabras nunca fueron, ni serán escritas, quizás en un universo paralelo, eres el dueño de esa opción que ahora mismo se escapa de tus manos como agua, pero pesa tanto como una conciencia intranquila. Nunca podrás saberlo esta es la realidad que te ha tocado vivir y por eso soñamos con las otras realidades, tan factibles como esta en otros planos y en cambio tan lejanas en el nuestro; para poder alejarnos del concepto real.

La realidad es dura, amarga, fría y huele mal. Por eso el ser humano tiende a crear métodos para evadirse de ella. La lectura, el cine, la música, el teatro…es arte, sí, pero también una forma de escapar momentáneamente de la realidad y darte ese respiro que tanto ansias y que luego es solo un recuerdo en forma de guión o de melodía. Y con todos esos recuerdos vamos construyendo el camino de nuestra existencia.

En nuestra historia, nosotros somos los protagonistas, sin embargo, en otras nos somos nada más que personajes secundarios o incluso extras de un capítulo que nunca más volverán a aparecer en la pantalla y aun así una simple mirada, puede derrumbar nuestra realidad y crear una totalmente distinta. ¿Qué habría pasado si no me hubiera girado en aquel momento? Nunca lo sabrás, por lo menos en este plano como dije con anterioridad. Preocuparse por las alternativas de sucesos ya acontecidos no tiene sentido alguno, no vas a poder volver atrás y cambiarlo. De todas formas tenemos miedo, esos eventos pasados provocaran que eventualmente, llegado el día en que tengamos que tomar una decisión pensemos demasiado y nos equivoquemos al escoger, es ley de vida.

En resumen, el mundo no espera y ninguno de nosotros sabe vivir, todos estamos improvisando; y sé que todo lo escrito hasta ahora son simples ideas que vagaban por mi mente sin orden alguno pero estrechamente relacionadas entre sí tal y como forman parte de mí. Cuando ponga punto final a este escrito sé que cuando lea esto me diré: Qué coño estabas pensando Alejandro Heron, nada de esto tiene sentido y sin embargo, sonreiré al ver como mi pasado “yo” saluda a mi futuro “yo” y le saca la lengua como insinuándole que está ahí gracias a que él tomó esa decisión, mientras que el futuro “yo” se va transformando en el pasado “yo” dando paso a un nuevo futuro, mientras este envejece pero nunca muere.