martes

Deseo

Las visiones me asaltan mientras duermo, provocadas por el alcohol que golpea mis neuronas. Me despierto con dificultad, tengo la boca pastosa. Parece que todo lo sucedido la noche anterior está oculto bajo un velo de vergüenza y soledad; y sin embargo un deseo ha emergido de las profundidades de mi alma. Un deseo encerrado tras las rejas de la razón, hoy extintas, que domina mis aturdidos sentidos.

Y desde entonces, deseo verte, tocarte, mirarte a los ojos y decir todo lo que se quedó en aquellas letras, aquellas palabras, que hoy adornan la cima de alguna montaña de basura en algún vertedero. Deseo abrazarte, sentir que se completó el recorrido y poder descansar al fin.

Sin embargo, eso es imposible. Nunca podré descansar, las sombras atormentaran por siempre mis noches y no podré ahogarme en alcohol porque lo único que conseguiré será alimentar mi deseo. Hasta mi sombra desconfiará de mí durante la eternidad y solo tendré la compañía de una mente castigada por la oscuridad.

Y mientras tanto seguiré deseando verte, tocarte, mirarte a los ojos y decirte todo lo que no te dije cuando estábamos bajo la lluvia.

1 comentario:

susana dijo...

Me gusta creo que tienes una manera muy buena de expresar los sentimientos.Tienes un don.